sábado, 6 de abril de 2013

¿Qué te emociona a ti comprar? Emotional Drivers

¿Por que a las mujeres las hace feliz, comprar zapatos, una bolsa o simplemente el hecho comprar?
En un artículo anterior vimos los 10 mandamientos del Emotional Branding de Marc Gobé, ahora Saatchi & Saatchi (Lovemarks) nos enseña un modelo en donde explica cuales son los Drivers Emocionales que te llevan a comprar un determinado producto o servicio.
Primero que nada, ¿Que significa Emotional Driver?
El Emotional Driver representa el sentimiento o expectativa emocional que provoca en el consumidor al momento de hacer la compra misma. Lo interesante es que las marcas deben estudiar muy bien estos drivers con la intención generar esa emoción necesaria para preferirla por encima de las demás.
Cuando una mujer compra un par de zapatos, seguramente fue inducida por un “Emotional Driver”, más allá de la necesidad misma de tener un par de zapatillas. (da click en la imagen para conocer las opiniones).
Como vemos, existen respuestas y drivers muy distintos en cada persona, las marcas tienen un gran reto, ya que intentan encajar, con un solo mensaje, en una gran variedad de perfiles. Para esto existen “disparadores” que se activan y que el mismo branding te puede conducir a hacerlo, esto obviamente se traduce en la comunicación, en el diseño de la tienda, la presentación del producto, su empaque, la música que tendrá la tienda, el olor, la iluminación, la ubicación de los productos, los espacios, “todo forma parte de esta experiencia que ayudan o influencian el comportamiento de compra.
Existen 8 Drivers Emocionales clave, en donde podemos diseñar experiencias de compra que “disparen” o provoquen dichas emociones:
- La Aspiración, el Soñar con algo.
Los productos y marcas de alto valor como Tiffany, por ejemplo, disparan un driver de compra totalmente aspiracional; no satisface ninguna necesidad básica, compras por que te da la posibilidad de pertenecer a un grupo, de sentirte bien, de tener cierto status, de sentir que alcanzaste algo o que mereces algo, y este sueño, es el driver que te lleva a comprar, el ambiente que se respira al entrar a una tienda como esta, o como la de Apple en lo personal, te llevan a soñar y a no querer salir de ahí sin llevarte algo.
- La Seguridad.
El hecho de ir de compras para tu casa, para reparar algo, llenar la alacena y que este lista para un evento, una comida con tu pareja, lo que necesiten tus hijos, una fiesta con tus amigos, genera un sentimiento de seguridad, de que estarás preparado para cualquier cosa.
- Una conexión.
Existen productos y tiendas que te “conectan” emocionalmente, como lo es el ir con tu mejor amiga a comprar su vestido de novia, productos para la salud de algún familiar, son factores de compra, emociones que conducen al fortalecimiento de una relación, una conexión.
- La Paz o Tranquilidad de un Santuario.
Un spa, una tienda de velas, marcas como “homedics”, le apuestan a esta emoción que tanto se disfruta, la relajación. Aquellas marcas como “xcaret” disparan esta emoción de escapar de la rutina.
- El Conocimiento.
En países como India y China, donde las tiendas de re-tail presentan un boom muy importante, el comprador se siente con la necesidad de conocer que ventajas presentan unos productos de otros. Por lo tanto las tiendas se están preparando para darle toda la asistencia necesaria en su establecimiento, y presentarles esta información de una manera muy atractiva y simple. El hecho de conocer, de aprender y compartir este conocimiento, es un driver emocional importante.
- La Creación de sí mismo.
Crear, Mejorar y expresar una identidad propia, es un driver como el aspiracional, las tiendas de maquillaje, de ropa por ejemplo, generan una experiencia en donde segmentan automáticamente y te identificas con su estilo, para hacerlo tuyo.
- La emoción del Reto.
El hecho de competir, aventurarte, cazar y partir de una estrategia, es una emoción exitante. Cuantas veces en una conversación platicas de las “excelentes compras” que hiciste, hay gente que le gusta que lo vean como el experto que hay que consultar para hacer la compra de determinados productos. Tiendas como IKEA generan esta emoción, los bazares, los swap meets son especialistas en esto.
- Jugar
Amamos divertirnos, entreternernos. Este driver en especial lo viví en San Diego, California. Me toco entrar en una tienda (

El Consumidor Latinoamericano

por David Carballo, Director General. Grado 7 JWT
Para poder hablar sobre el consumidor latinoamericano, es indispensable clarificar primero el alcance y viabilidad de definirlo en un perfil como tal, ya que en ocasiones al tratar de englobar tipologías, perfiles y comportamientos comunes, perdemos la riqueza de las variables y particularidades, que a veces constituyen la gran diferencia y que a su vez nos ayudan a entender los comportamientos de consumo diferenciados. Sin embargo, en el presente artículo exploraremos la posibilidad de encontrar un hilo conductor que nos permita o no, hablar de un perfil del consumidor latinoamericano.
En el ámbito latinoamericano compartimos rasgos y orígenes culturales similares, así como trayectorias históricas parecidas, salvo las lacerantes dictaduras del Cono Sur que repercutieron en la cosmovisión de los sudamericanos, podemos decir que en términos muy generales, los latinoamericanos compartimos formas de ver y vivir el mundo parecidas, esto gracias a las trayectorias, procesos y realidades socioeconómico y culturales, que nos han definido y conformado a lo largo de los siglos.
Con la intención de encontrar de forma inicial, los lazos culturales que nos unen e identifican como latinoamericanos, no podemos dejar de tomar en cuenta la importancia del idioma, como elemento identitario que genera lazos simbólicos de identificación. Salvo el portugués, francés e inglés que se hablan en algunos países concretos de Latinoamérica, el hecho de que en la mayor parte se hable como idioma oficial el español, genera por un lado, un sentido de pertenencia y por otro, de diferenciación de la otredad, ambos importantes para la conformación de la cosmovisión del latinoamericano. En la actualidad, después del chino-mandarín, el español es el segundo idioma en número de parlantes en el ámbito mundial con más de 451 millones de personas, de los cuales aproximadamente 335 millones de ellos se encuentran el Latinoamérica.
“La cultura es el modo en que viven las personas: los valores, suposiciones, reglas y prácticas sociales comunes que constituyen y forman la identidad y la seguridad personal y colectiva. La cultura es una idea dinámica, especialmente hoy, pues se construye no sólo partiendo de las influencias locales, sino también en virtud de las representaciones simbólicas que nos llegan a través de los medios masivos y culturales”.
Lo anterior no quiere decir en absoluto que hay igualdad en los países latinoamericanos, por el contrario, existen grandes diferencias de los ritmos de crecimiento económico, del producto bruto interno, de los niveles educativos, desempleo, de las formas de atención a la pobreza y a las comunidades indígenas, de carácter social; en cuanto a tolerancia y diversidad, derechos humanos, en cuanto a maduración de la democracia y libertad de expresión, etcétera. Sin embargo, lo que planteamos en el presente artículo, es que pese a las grandes diferencias muchas de ellas de índole económico y político, en esencia compartimos rasgos culturales similares producto de nuestro origen étnico común, así como de los procesos socio-históricos similares que nos tocó vivir.
Podemos afirmar que Latinoamérica comparte una esencia sociocultural similar que en la actualidad marca pautas de comportamiento y de formas de visualizar el presente y el futuro, aspectos que aunados a los económicos y políticos, indiscutiblemente influyen en las dinámicas, costumbres y hábitos de consumo de las diferentes categorías y marcas, ya sean locales, regionales o globales.
EL CONSUMO: DE LA DIFERENCIA A LA ESENCIA.
Si partimos del hecho de que el acto del consumo se encuentra cargado del significado que los propios seres humanos le damos con base en nuestra trayectoria individual y familiar, así como de los códigos sociales y culturales introyectados de los que hemos venido hablando; en consecuencia, en el ámbito latinoamericano podemos compartir percepciones y formas generales de relacionarnos con los distintos bienes, servicios y discursos y, sobre todo, podemos compartir los significados que le damos a tal o cual producto o a la forma de adquirirlo, de identificarnos con él, de prepararlo o consumirlo.
Si por una parte, las costumbres, tradiciones, alimentos y productos regionales, marcan formas diferenciadas de consumo y apropiación, y con ello se suman a los elementos de identidad nacional de cada país. Por otra parte, los significados y motivadores profundos pueden permear las fronteras geográficas, para formar parte de esta identidad latinoamericana, que poco a poco se vislumbra más potente de lo que aparentemente pareciera.
El consumo, por lo tanto, “se erige como un proceso dialéctico que permea todos los aspectos de la cotidianeidad, desde el individual hasta el grupal, pasando por lo familiar, es una suma de códigos socioculturales y emocionales compartidos que, por un lado, generan identidad y pertenencia, y por otro, distinguen y diferencian a los grupos sociales. El consumo es un acto socialmente ritualizado en donde la apropiación de bienes y servicios, en correlación con los puntos de venta y escenarios de consumo, adquieren significados diferentes para los diversos actores sociales (consumidores) en cuestión”
Los significados profundos que subyacen los actos, preferencias y satisfactores locales y regionales de consumo de bienes, servicios y discursos, contienen sistemas de símbolos que representan creencias, conceptos y necesidades emocionales compartidas, porque van más allá del plano de una determinada identidad nacional, en el momento en el que pertenecen al sistema simbólico-cultural que une, por todo lo anteriormente mencionado, a los consumidores latinoamericanos. A través del consumo de productos, de la identificación con la comunicación/publicidad y la apropiación de marcas y campañas, los consumidores latinoamericanos encuentran satisfechas sus necesidades emocionales, que en esencia son más parecidas de lo que aparentemente se podía interpretar.
NIVELES SOCIOECONÓMICOS Y CULTURALES: LA POBREZA EL COMÚN DENOMINADOR
Latinoamérica esta compuesto por 36 países de los cuales 10 son islas del Caribe. En total, suma alrededor de 500 millones de habitantes, entre Brasil y México se concentra aproximadamente la mitad de la población latinoamericana.
Para poder comprender mejor al “consumidor latinoamericano”, es indispensable conocer la composición socioeconómica de los países de esta parte del continente. Es por todos conocido que por el desarrollo histórico y por la conformación socioeconómica y política de las macro estructuras nacionales, el segmento perteneciente a los niveles bajos (D+, D y E) es la gran mayoría en esta franja continental.
Independientemente de los esfuerzos que han realizado las asociaciones de investigación, publicidad y grupos de empresarios de cada nación por tratar de estandarizar los NSE, en la actualidad esta métrica y nomenclatura opera solo a nivel nacional, no regional y menos en Latinoamérica. Sin embargo, en un esfuerzo por acercarnos a la distribución de los NSE mayoritarios por país, tenemos que los niveles D y E, en términos generales, suman en Argentina aproximadamente el 50 por ciento de la población; en Brasil, el 45; en Chile, el 45; en México, el 60; en Perú, el 56; en Uruguay, el 68, y en Venezuela el 77 por ciento de la población total.
En suma podemos decir que si nuestras naciones Latinoamericanas están compuestas mayoritariamente por los segmentos pertenecientes a los NSE y Culturales de bajo ingreso: D+, D y E. Por ello, a continuación daremos algunos puntos importantes para sensibilizarnos más con el segmento poblacional mayoritario en esta franja del continente.
OJOS QUE SI VEN, CORAZÓN QUE SI SIENTE…. LOS NIVELES BAJOS EN LATINOAMÉRICA
A lo largo de diversas investigaciones motivacionales y antropológicas, se han identificado elementos que son comunes a las personas pertenecientes a los niveles socioeconómicos y culturales bajos. Tomando en cuenta que el mayor porcentaje de los pobladores de la mayoría de los países latinoamericanos pertenecen a este nivel socioeconómico, al conocer los drivers esenciales de este segmento podemos conocer el motivador interno que lo mueve. Aunque las formas y dinámicas cambien según la tradición cultural local, muchos de los insights profundos que mueven a los consumidores rebasan las fronteras y nos permiten conocer los hilos conductores.
La necesidad de evadir y matizar “la frustración”, se erige como un motivador profundo que es un hilo conductor a lo largo del continente, desde el Río Bravo hasta Tierra del Fuego. La frustración que se acentúa en este NSE y C, obedece a múltiples factores, entre los que podemos mencionar se encuentra el esfuerzo cotidiano para salir adelante, las compras del día a día, la imposibilidad de ahorrar para imprevistos o gustos, la discriminación, el abuso laboral, la injusticia social, entre otros. Lo interesante del hallazgo radica en los mecanismos y formas que este segmento utiliza para evadir dicha frustración. La comida en abundancia, la diversión, los grupos amistosos y familiares numerosos, la televisión, la publicidad, el pensamiento mágico, son algunos de los mecanismos de evasión que este segmento utiliza para poder evadir o matizar la frustración y tener una vida más llevadera. Todos los aspectos antes mencionados son parte del ADN que caracteriza al consumidor latinoamericano de bajo ingreso y que conforma la mayoría estadísticamente hablando.
Otro aspecto importante que particulariza al consumidor de esta parte del continente, es lo referente al “esfuerzo temporal”, en el estudio antes mencionado, se detectó que este consumidor, no realiza grandes esfuerzos para obtener o llegar a sus metas planteadas, la pregunta obligada es ¿por qué?, en la respuesta se suma otro potente insight, que gira en torno a la “Inmediatez”.
Desde la perspectiva del consumo, si entendemos los aspectos y motivadores internos de esta población latinoamericana, entonces podemos entender las dinámicas y preferencias de consumo que rebasan fronteras, como por ejemplo podemos mencionar la importancia y protagonismo que en este segmento, aún mantiene la publicidad, ya que en ella encuentran no solo fuente de inspiración, sino información, tema de conversación, de ilusión. Es su gran ventana al mundo, aspectos todos, que para otros NSE como la clase media alta, minoritaria en Latinoamérica, ya no tiene la misma relevancia. Es por ello, que realizan deberá ser temporal para obtener frutos inmediatos.
Este consumidor busca promociones, regalos, ofertas y degustación inmediata, ya que por la necesidad de visualizar los satisfactores en su vida de forma inmediata, no pude coleccionar y canjear luego de juntar X cantidad de empaques o mandar por correo X número de etiquetas. Necesita promociones y descuentos inmediatos de los del tipo, “destapa, abre, voltea y gana, o promociones de 2x1 o 3x2, entre otras.
El consumidor latinoamericano, es buscador experto de precios bajos, y oferta, sabe comparar productos y ofertas, es decir, sabe encontrar lo que mejor satisfaga su necesidad funcional o afectiva pero al mejor precio. Este consumidor a lo largo de los años se ha hecho más conocedor, exigente, le gusta verse reflejado en la comunicaciones, tomado en cuenta en las estrategias de mercado, comercialización y comunicación.
Para finalizar, podemos afirmar que sí existe un perfil de consumidor latinoamericano, el cual no se define por las diferencias locales y regionales, que son muchas, sino más bien por las similitudes socioculturales e históricas que lo han conformado. Este perfil de consumidor latinoamericano, comparte la esencia de la visualización del presente y la incertidumbre del futuro, busca la satisfacción de sus necesidades emocionales y sociales, entre otras, a través de la apropiación de productos, servicios y discursos. Ve la vida de forma parecida, anhela, sueña y se refugia con los amigos y la familia de la misma forma, se esfuerza cuando ve frutos, evade la frustración día con día para poder vivir, encuentra refugio en la publicidad de forma parecida, apropia, reconfigura y proyecta sus necesidades en los productos de forma parecida.
En conclusión, el consumidor latinoamericano es mucho más parecido de lo que pareciera, comparte lazos simbólicos esenciales y se proyecta de forma similar y, por ende, presenta actitudes de consumo y apropiación, en términos generales, muy parecidos. Aspectos básicos para impulsar el crecimiento de actividades de marketing, publicidad, promoción, comercialización e investigación en esta parte del continente americano.
A diferencia de lo que muchos piensan para llegar, ser identificado y generar un link afectivo con las personas pertenecientes a los segmentos de bajo ingreso, no sólo es cuestión de ofrecer un precio bajo, poner música tropical, mucho colorido y ¡listo! Para nada, el poder lograr la apropiación y posteriormente el afecto de este segmento no es cosa fácil, ya que por sus misma condición de marginación económica y de oportunidades en la que se han desarrollado, han generado mecanismos de defensa y de percepción que sirven como protección hacia el exterior. Existen muchas marcas que por años han intentado llegar a este sector, y no lo han conseguido, así como hay otras que han logrado entrar al interior de las familias logrando su afecto y fidelidad.
Una de las claves es la autenticidad, este segmento poblacional predominante a nivel latinoamericano, busca la cercanía afectiva, la sinceridad y la congruencia con la que las marcas les hablan y les intentan llegar, es decir, si una marca “bien”, “linda” de “niños ricos”, intenta hablarles de una forma muy alivianada y empática, no lograra ser percibida como real y “neta” siempre habrá reservas con ella. Por otro lado, las marcas que perciben como abusivas, prepotentes y “creídas”, en sus palabras, aunque logren el consumo del segmento, siempre serán percibidas con desconfianza.
Por ello, consideramos que las marcas que deseen hablar al consumidor latinoamericano, en especial al segmento mayoritario que va del nivel medio al bajo, deberán acercarse de una forma sincera, sin tratar de aparentar nada, deberán hablarles de una forma cercana y empática, dando siempre información útil, pero sencilla.
CASOS DE ÉXITO EN EL CONSUMIDOR LATINOAMERICANO
A continuación abordaremos dos ejemplos de campañas exitosas que han logrado posicionar sus marcas/productos en la preferencia y gusto de los consumidores latinoamericanos.
El caso Big Cola, es digno de mencionarse por los logros de penetración y aceptación que ha logrado a nivel latinoamericano. La embotelladora peruana Cola-Real fundada en 1988 de la empresa Ajegroup, ha logrado rápidamente entrar a los mercados de esta franja del continente, incluso al mexicano, lo cual parecía casi imposible por la gran aceptación de antaño, que los mexicanos han tenido por la curvilínea botella de cola. Aspecto que a llevado a México a ser uno de los tres países en el ámbito mundial con mayor consumo de refrescos de cola, per cápita con 148.1 litros al año aproximadamente.
En la actualidad, la competencia en el mercado de los refrescos de cola es grande ya que Jarritos lanzó Red Cola, Wal-Mart cuenta con Cola Great Value, Cooperativa Pascual tiene a Lulú Cola y Omnilife a Chiva.Cola. Sin embargo, las estrategias para poder llegar a este consumidor de nivel bajo a nivel Latinoamérica, fueron las indicadas, ya que entre otras cosas, llegaron de una manera sincera, ofreciendo acercar al consumidor al producto, que por su bajo poder adquisitivo adquiría sólo en ocasiones de festejo y días especiales la cola tradicional. Su oferta fue más producto por menor precio, lo cual captó las miradas de este segmento ya que voltearon a ver al recién llegado refresco de cola. Por otro lado, el sistema de distribución y comercialización que va directo de los pequeños transportistas a las bodegas barriales, impulsó a las personas de este nivel que deseaban salir adelante al tener un “negocio propio” en el cual su ganancia fuera producto de su esfuerzo, es decir, lograron apelar al insight del trabajo independiente y libre que se relaciona con el esfuerzo propio y la inmediatez de los logros, aspectos que abordamos anteriormente. En suma esta marca logró en poco tiempo entrar a los hogares latinoamericanos, cambiando las reglas del juego e incluso las dinámicas familiares de consumo de la categoría, gracias a que entendió al segmento, al hablarle y dirigirse a él, de una forma cercana, sincera y solidaria.
El caso Sedal, es otro claro ejemplo de lo que una marca puede lograr con las estrategias adecuadas y con el conocimiento profundo de su target objetivo primario, en este caso la consumidora latinoamericano de nivel medio, y el secundario de nivel medio bajo. Si bien el tema de la comercialización es un asunto resuelto para esta marca por la excelente distribución que tiene en todo el continente, a diferencia de otras marcas que han encontrado justo en las nuevas formas de distribución y comercialización, su éxito.
El éxito del caso Sedal radica, en el profundo de conocimiento de su target, ya que lograron identificar un insight potente y diferenciador que permea en la idiosincrasia de la mujer latinoamericana: “deja que la vida te despeine”. La detección de este insight, junto con una asertiva comunicación, logró captar no sólo la atención de la consumidora latinoamericana, sino la identificación profunda con su nuevo rol y estilo de vida y, por ende, la apropiación del producto.
CONCLUSIÓN
Como hemos podido observar a lo largo del presente artículo, el consumidor latinoamericano, pese a sus grandes diferencias regionales y locales, de índole económico, político y cultural, mantiene muchos rasgos y características en común, las cuales han logrado tácitamente generar un sentido de pertenencia e identificación socio-cultual, aspectos que potencialmente son hilos conductores que nos acercan tanto a las dinámicas, prácticas y necesidades de consumo, así como a las emociones, anhelos y afectos de éste peculiar consumidor latinoamericano.

La Globalización de Los Mercados y El Consumidor Chino

por Ivana Casaburi, Profesora del Departamento de Marketing de ESADE Business School y Manuel Sanchez Monasterio, Director de Estrategias de Marketing de China Consultants
A pesar de que se empieza a hablar de globalización de los mercados en los años ochenta, no será hasta principio de los años noventa cuando las empresas empiezan a dar una respuesta a esta tendencia. En esta época, el mercado de China vivía el punto álgido de su primera etapa de apertura al exterior; esto le permitió ganarse el título de “la fabrica del mundo”. En el fondo, lo anterior contribuyó a que muchas multinacionales pudieran hacer realidad lo que el profesor Levitt consideraba la gran ventaja de la globalización de los mercados: una producción más eficiente que permitiera dar respuesta a unas necesidades universales. Pero hasta este momento, la globalización de los mercados había afectado a China básicamente en su vertiente de país productor.
Actualmente, China está en una nueva etapa en que, una vez cubierto su retraso tecnológico, quiere ser uno de los protagonistas principales del proceso de globalización. Por un lado, el consumidor chino se convierte en público objetivo para las empresas internacionales y, por otro, las empresas chinas empiezan a competir en los mercados exteriores.
CHINA: ¿CUÁL ES EL MERCADO REAL PARA LAS MARCAS INTERNACIONALES?
Hoy, sigue impresionando oír hablar de China como un mercado de 1350 millones de individuos. En este artículo nos queremos centrar en analizar el consumidor chino y dar una primera respuesta a la que es una de las preguntas más frecuente en nuestras reuniones con directivos: ¿Cuál es el mercado real para las marcas internacionales?
En el mercado chino coexisten básicamente dos realidades. El mercado de las zonas rurales, que representa un 70 por ciento del total; y un mercado urbano, con diferencias entre ciudades grandes y medianas, que representa poco más de 400 millones de individuos. Es en las grandes ciudades, como Pekín, Shanghai, Guang Zhou y Hong Kong, encontramos perfiles de consumidores similares a los mercados occidentales, en el que tiene cabida el consumidor global. Las diferencias aumentan si nos desplazamos hacia las ciudades de segundo y tercer nivel y se incrementan fuertemente si analizamos los consumidores de las zonas rurales. Dichos consumidores conocidos como “qionger jieceng” (personas pobres), puesto que se trata de individuos con un salario entre 15 y 40 dólares al mes, en este momento ni siquiera pueden ser considerados parte del mercado potencial para las marcas extranjeras. De hecho, su propensión al consumo se rige por las reglas de una economía de subsistencia. Por tanto, de los 1350 millones de individuos nos queda un mercado potencial que se reduce a 400 millones. Un mercado eventual que sigue siendo asombroso para cualquier marca extranjera.
UN PUNTO CLAVE: ENTENDER AL CONSUMIDOR
Las empresas extranjeras que triunfan en China saben que para poder entender a su consumidor antes tienen que entender su cultura. Valores como el “Guantxi” (la relevancia de las relaciones personales), el “Mianxi” (el no perder la cara), la importancia de la familia y su jerarquía sugieren la necesidad de conocer al consumidor como individuo y, sobre todo, como parte de un grupo social. La unidad familiar determina el presupuesto destinado al consumo y participa activamente en el proceso de decisión de compra. La pertenencia o el deseo de pertenencia a una clase social caracterizan gran parte de los comportamientos de compra, que culminan con la elección de marcas internacionales.
por Ivana Casaburi, Profesora del Departamento de Marketing de ESADE Business School y Manuel Sanchez Monasterio, Director de Estrategias de Marketing de China Consultants
VARIOS SEGMENTOS
En numerosos estudios, los consumidores chinos se definen como pragmáticos, sensibles al precio, orientados a la calidad y patrióticos. Pero, cuando estás reunido con tu equipo o conversando con otros directivos y hablas del mercado chino, debes percatarte que existen varios segmentos y que cada uno se comporta de forma diferente frente a las marcas internacionales. Hablando del consumidor chino de la zona urbana (los 400 millones de individuos), consideré estos segmentos:
  • La “clase trabajadora” o “laogong”, se cifra en 150 millones de individuos y se estima que puede llegar a los 500 millones en el 2020, debido al proceso migratorio de las zonas rurales hacia las ciudades. Son personas empleadas en el comercio y las fábricas, con un salario mensual que oscila entre 95 y 140 dólares. Este segmento de mercado tiene una fuerte preferencia por las marcas chinas, que se basa en criterios racionales como el precio, a menudo inferior que las marcas internacionales, pero también en criterios emocionales que es fruto de una potente identidad nacional. A través del consumo, más allá de la subsistencia buscan su aceptación social en la urbe. Este segmento se encuentra expuesto a la globalización de los mercados aunque lejos de ser público objetivo de las marcas internacionales.
  • Un segundo grupo está compuesto por “los cuellos blancos” o “bailing jieceng”: 250 millones de individuos con estudios superiores o universitarios, empleados en oficinas, la enseñanza y cargos directivos de nivel básico. Su salario mensual oscila entre 240 y 600 dólares. En este segmento, encontramos una fuerte propensión al consumo dirigida a la búsqueda del reconocimiento social. Su sensibilidad a la marca se dirige tanto a las chinas de calidad como a las internacionales, con afán de diferenciarse. En este segmento, empiezan a aparecer características propias del individualismo occidental aunque todavía está presente el colectivismo como esencia de la cultura oriental y un sentimiento de patriotismo. Este valor emocional es lo que lleva al consumidor chino, en igualdad de condiciones (calidad, precio, servicio, diseño e innovación), a preferir las marcas chinas frente a las marcas internacionales. En este contexto, si se le pregunta si compraría una marca internacional suele decir “esta marca y este producto es tan bueno como el producto chino, pero no me toca el corazón”.
  • Finalmente, el tercer grupo, formado por “los yuppies” y “los aristócratas” conocido como “yapishi” y “quizu jienceng”, consta de poco más de 5 millones de individuos, que ocupan posiciones de directivos de primer nivel, directores generales, celebridades y personajes públicos, con salarios mensuales entre 700 y 1800 dólares. Un pequeño grupo, los aristócratas, puede llegar a cobrar 6000 dólares mensuales. Su riqueza se mide en patrimonio acumulado y, a través de sus compras, quieren demostrar socialmente sus logros personales y profesionales. Los componentes de este grupo, apodados por los chino “los hombres banana” amarillos por fuera, pero blancos por dentro, buscan reputación y prestigio mediante la adquisición de marcas globales.
EL VALOR DE LA MARCA.
Visto así, parece que el mercado sensible a las marcas internacionales/globales se reduce a poco más de 250 millones de potenciales consumidores. Aun así, sigue siendo un mercado muy atractivo por su tamaño y potencial de crecimiento. Pero es tan atractivo para las empresas internacionales como para las empresas chinas y, por supuesto, para el gobierno chino, que sigue teniendo como prioridad estratégica el desarrollo económico de su país. Entre los intereses estratégicos del gobierno chino, también está el fomento del consumo interno, y una herramienta de reciente creación es el sello de calidad “China Top Brand”. Este sello de calidad, conseguido por 556 marcas en el año 2006, pueden obtenerlo exclusivamente los productos “hechos en China” y sólo puede ser otorgado por un organismo gubernamental, el Comité de Promoción Estratégica de las Marcas Chinas.
ALGUNAS CONCLUSIONES.
La idea inicial del “China Top Brand” es añadir valor a las marcas chinas de calidad para disminuir su vulnerabilidad frente a las marcas internacionales y así proteger el mercado interno. La idea inicial es influir en los comportamientos de compra, en su vertiente más emocional, alimentando, de forma indirecta, el sentimiento de patriotismo. Así que la pregunta que nos hacemos es la siguiente: En el gran mercado de China, ¿cuál puede ser la respuesta de las marcas internacionales frente a un aumento de valor de las marcas chinas? En la respuesta está el reto. Como mínimo, se necesita una investigación de mercado de calidad, la cual nos permitirá definir una oferta completa y que cubra de forma exhaustiva los elementos más racionales del proceso de compra. A ello hay que añadir el reto de la distribución, sobre todo, hacia las ciudades de segundo y tercer nivel donde se prevé el crecimiento futuro. Y, finalmente, encontrar el mensaje emocional que pueda competir con el “China Top Brand”, un mensaje que toque el corazón.

Creatividad + Efectividad = Publicidad que va a la Segura

Por Norma Angélica Martín, editora responsable del portal Marketing-up.com.mx
Mucho hemos escuchado acerca de las investigaciones neurológicas, las cuales nos dicen que la creatividad tiene su base orgánica en el funcionamiento del hemisferio izquierdo del cerebro, en tanto que los centros que procesan el pensamiento lógico se ubican en el hemisferio derecho.
Una excelente manera de ver cómo ambas unidades se conjugan para generar respuestas novedosas y originales a las necesidades, deseos y problemas del individuo, es a través de la publicidad, eslabón clave en todo plan de mercadotecnia.
De acuerdo con una serie de entrevistas realizadas a Jaime Greene, presidente y director general de J. Walter Thompson México, Yosu Arangüena, VP y director creativo general de DDB y Armando Toscano, director de planeación estratégica de DDB México –ambas agencias ganadoras de premios EFFIE, reconocimiento publicitario a campañas efectivas–, no puede existir una sin la otra, ya que la creatividad publicitaria siempre está asociada a la efectividad y, si no fuera así, se convertiría en arte, no en publicidad.
UN ELEMENTO ÚNICO
Para lograr que una campaña sea efectiva no hay recetas, fórmulas mágicas ni libros enteros para consultar. Según Toscano, la información es fundamental, pero no en grandes cantidades, para detectar las necesidades de una campaña, y con sólo una cosa que decir es suficiente para crear un mensaje efectivo.
Para decidir qué elemento único incluir, intervienen una excelente inspiración y el conocimiento pleno de lo que se quiere conseguir con esa campaña en términos de negocio.
Al respecto, Greene agrega que se requiere un profundo conocimiento del mercado, del producto y sus atributos, así como del público meta en su forma de consumir el producto y su comportamiento como ser humano. Con todo esto, se consigue desarrollar una estrategia de comunicación lo suficientemente clara y bien enfocada que, sin “rollos” y mensajes de más, convence a los consumidores de los beneficios del producto.
“En sí, para que una campaña sea efectiva, debe tener una sola cosa relevante que decir, que sea importante para la marca y que tenga buena estrategia”, puntualiza Arangüena.
DOS CONCEPTOS PARA UN SÓLO DESTINO
Los entrevistados coinciden en que ambos elementos deben ir ligados, de lo contrario será una pérdida de tiempo y dinero si se cree que los consumidores comprarán los productos del cliente sólo por salir a cada momento en la pantalla. “Si pensamos así, estamos perdidos porque no es verdad, lo que debemos hacer con un producto es crear una afinidad con la marca. La cual además, tiene que ser creativa, pues la publicidad es entretenimiento, no información, para ello mejor leer un libro o investigar en otros sitios. La gente no busca la publicidad, sino que aparece de la nada, por lo cual uno debe establecer esa afinidad siendo creativo”, explica el VP de DDB.
Asimismo, asegura que no se puede ser efectivo si no se es creativo, porque aunque un anuncio malo pase 500 veces por televisión, no se logrará lo que se pretende, pero además, si el producto es una bazofia, la mejor campaña tampoco le hará justicia. “Por ejemplo, la campaña de Jetta, aunque ha sido muy exitosa, recordada y premiada, no creo que sea la razón número uno por la cual las personas lo compran. Ha ayudado mucho a mantener una marca, pero el Jetta es un buen producto”, apunta Arangüena.
Añade que una mala campaña es lo peor que puede pasarle a un cliente, porque es mucho dinero perdido y daña la imagen del producto. De ahí que, como creativos, mantienen la visión de la agencia siempre en mente: un anuncio bueno se queda grabado con una sola vez que se vea.
Igualmente, los expertos señalan que tampoco es buena la repetición de esquemas y fórmulas que dieron buenos resultados con anterioridad, ya que es un ciclo evolutivo y toda repetición causa aburrimiento, sobre todo en términos de comunicación.
“Esto pasa mucho en los negocios, los grandes empresarios usualmente han hecho las cosas de forma creativa, si lo hubieran realizado como todo el mundo, no habrían destacado. Tuvo que tomar el riesgo, porque más vale fallar tres y pegar muy duro con una campaña, que no atreverse. En la publicidad siempre debe verse lo que sigue, lo nuevo, lo diferente”, expone el director creativo general de DDB.
Toscano agrega que, sin duda, es cierta esa reflexión que dice que un producto sale de una fábrica, pero lo que la gente compra es una marca.
SI EL MENSAJE NO FUNCIONA…
Evidentemente, se buscan culpables. Y en la eterna discusión sobre de quién fue el error, Greene menciona que éste es un asunto muy triste, ya que la agencia se ha convertido en mero agente de creación y la responsabilidad queda por completo en manos del cliente. Si fuera al revés –o al menos 50% cada uno–, habría muchos más éxitos, ¡claro!, siempre y cuando el cliente trabaje con una agencia consolidada y experimentada.
Para Arangüena, toda buena campaña de publicidad tiene algo fundamental: un buen cliente. “En DDB, hemos tenido la oportunidad de trabajar con grandes empresas que en su momento nos han dicho: ‘No sé, no entiendo, pero me interesa’. La agencia y el cliente no podemos trabajar separados, somos un equipo, somos socios. Si vamos de la mano todo se construye mejor. Esa época donde las agencias eran de servicio, ya está muriendo y es por lógica evolución.”
Igualmente, Toscano señala que los destinos están entrelazados, por lo cual el cliente depende de la agencia y viceversa. “Si trabajamos y tomamos juntos las decisiones, la campaña será responsabilidad tanto del cliente como de la agencia”, puntualiza.
EL PUNTO EQUILIBRIO DE LA EFECTIVIDAD
Pero, ¿cómo se evalúa que una campaña sea realmente efectiva? “Hay varios momentos y formas en que se puede evaluar la publicidad. Puede hacerse con base en los resultados de ventas, si ése era el objetivo, y se puede realizar desde el punto de vista del cambio de conducta o del hábito que se intentaba modificar. La publicidad debe siempre tener un objetivo medible”, asevera Greene.
Sin duda alguna, la valuación tiene que ver con la respuesta del público meta a la propuesta que se le da, porque la publicidad se hace para modificar una conducta o profundizar en un hábito.
No obstante, como manifiesta Toscano, mucha gente se ha vuelto mañosa a la hora de medir la efectividad de una campaña, apoyándose sólo por tener el más alto top of mind o de ventas; para él esto resulta injusto, ya que muchas veces se pierde de vista el gran trabajo que hacen las fuerzas de ventas, la gente que está en la calle, las promotoras, etcétera.
“No por el número de veces que pasa el anuncio en televisión la gente comprará automáticamente el producto, aunque es ahí donde se consumen los presupuestos de manera impresionante. Creo que hablar de cómo actúa la gente es mucho más que simplemente responder a un top of mind, a menciones específicas o a atributos de una marca. Yo creo que es más importante que una persona se enamore de una de mis marcas y la defienda. Eso ya es una conducta”, finaliza Toscano.
¿CRISIS PUBLICITARIA?
Después de la plática sostenida con Jaime Greene, presidente y director general de J Walter Thompson México, Yosu Arangüena, VP y director creativo general de DDB, y Armando Toscano, director de planeación estratégica de DDB México, los publicistas no quisieron dejar pasar su punto de vista sobre el desencantado momento que atraviesa la publicidad mexicana.
“Creo que en este momento en la publicidad mexicana existe algo peor que la crisis: el miedo. Los clientes tienen mucho miedo, por lo tanto, la publicidad que sale al aire es tibia y el resultado también. Lo que sucede es que en México se prueban tanto los mensajes (el test es consciente por naturaleza), que los consumidores responden de manera racional a estímulos que deberían funcionar en el inconsciente, pues la publicidad es una herramienta de persuasión que actúa en un nivel inconsciente. Así, los consumidores son los jueces de la publicidad, pero son jueces racionales y los mensajes resultantes también lo son y, por ende, no funcionan con la potencia que deberían. Es una lástima, porque estamos asistiendo a la muerte de la publicidad”, sentencia el director general de J Walter Thompson México.
Por su parte, Yosu Arangüena, VP y director creativo general de DDB, apunta que aunque no podría decir que la publicidad mexicana está en crisis, es un hecho que existe carencia de buenas campañas publicitarias. “Creo que se da esto porque México es un país con una crisis terrible, más que económica, multifactorial, de valores, líderes, identidad con el país, cariño a la nación, etcétera. Es un país dividido, desmotivado y la publicidad, como todo, es parte de su ambiente. Se respira un mal momento anímico, pero hay que creer que la podemos hacer porque cuando te la crees siempre se levanta todo. Espero que esto cambie pronto, porque es cansado.”
CONCLUSION
En términos de creatividad, desgraciadamente aún existen empresas alejadas de este concepto o que no se permiten tomarla como va, la cuestionan o se limitan, sólo le dan importancia a su rentabilidad o a conseguir cierto nivel de posicionamiento.
No obstante, como ya hemos visto, creatividad y efectividad deben ir de la mano, es una condición nata de la publicidad. Lograrlo no es sólo tarea de los publicistas, aun cuando en ellos recae, tal vez, la mayor responsabilidad por su vocación per se. También se requiere de los anunciantes, aportar y ser flexibles por el bien de su marca.
No olvidemos que, en un terreno tan competido como en el que vivimos actualmente, se busca algo más que aumentar la participación de mercado: también se quiere conquistar la mente del consumidor.
De ahí, según las palabras de los ganadores de premios EFFIE, la importancia de desarrollar una campaña que integre conceptos y objetivos hacia un mismo fin, lo que además traerá como efecto: rentabilidad sobre la inversión, participación de mercado, preferencia por la marca, posicionamiento… ¿qué más puede pedir tu producto o servicio?

viernes, 5 de abril de 2013

Top of Mind vs Top of Heart

Top of Mind

El Top of Mind hace referencia a la primera marca que viene a la mente de las personas cuando se les pregunta por un producto de una determinada categoría. A diferencia del top of heart, la mención de la marca no es un indicativo de que el consumidor la comprará.

La Verdadera Utilidad del Top Of Mind
En primer lugar, aparte de considerar el porcentaje de error estadístico científicamente aceptable en los estudios por muestreo, al recibir los datos de TOM el gerente debe preguntarse si ellos provienen del público que le interesa como cliente o, si es necesario, segmentar la fuente. Así, si nuestro producto es de uso especializado, deberíamos analizarlo entre el público especial al que se dirige, en sexo, edad, ocupación, estilo de vida, ingreso o cualquier otro motivo relevante, más que preocuparnos de si la población general lo recuerda o no.
En segundo lugar, el gerente debe analizar las razones que explican las cifras, pues algunas pueden ser adecuadas y otras serlo menos. El que nos recuerden mucho no es bueno, si por azar las razones por las que lo hacen no son aquellas que nos convienen más. ¿Somos primeros por ser los más antiguos o los más baratos? ¿Por ese problema grave que tuvimos hace algún tiempo? ¿O es que realmente nos conocen mucho porque somos muy buenos?
Un tercer punto por observar es el aspecto económico. ¿Cuánto nos cuesta ser los primeros en el TOM o cuánto le cuesta a nuestro competidor serlo? En otras palabras, debiéramos analizar la rentabilidad entre el costo de estar muy presente en la mente de la gente y la utilidad que se retira de ello en ventas o acceso a mercados. Así, un productor que basa su estrategia comercial en una gran fuerza de ventas propia podría requerir menos presencia de marca que otro que prefiere actuar atrayendo a sus clientes a sus tiendas.
Conviene aquí también, en cuarto lugar, analizar si los resultados observados corresponden a una situación relativamente estable del mercado o si obedecen a un hipo generado por alguna actividad muy reciente, propia o de la competencia.

Top of Heart
¿Qué es el Top of heart?
Es un término para indicar la preferencia que el consumidor tiene por su marca y una forma de medir su grado de cariño. Esta preferencia es un claro indicativo de que el consumidor comprará la marca.
Para llegar al corazón del consumidor se debe ir más allá del conocimiento y de la preferencia, logrando diferenciar la marca a través de atributos que provoquen aprecio, o más bien, pasión por parte de la audiencia, de manera emocional y no intelectual.
El lograr que la marca ocupe un lugar en el corazón del consumidor ha sido llamado “Top of Heart”, un concepto relativamente nuevo en el mercado publicitario. Si bien el “Top of Mind” continúa siendo importante, ya no es fundamental. Actualmente, ambos conceptos tienen que aprender a convivir y potenciarse para alcanzar los objetivos propuestos.
Se requiere lograr que exista un vínculo emocional entre la marca y su público objetivo. Así los factores externos del mercado no se convertirán en una tentación para los compradores habituales.
El “Top of Mind” no es único ni definitivo, ya que si fuese así todas las marcas que ocupan el número uno serían líderes en el mercado, reflejándose en las ventas y en la participación de mercado. Esto sucede porque la marca no ha sido capaz de generar un vínculo con el corazón del consumidor, por lo que no es la elegida al minuto de tomar la decisión.
El consumidor será inevitablemente fiel a la marca con la que se siente más identificado, y es aquí cuando el marketing relacional debe comenzar a trabajar. Las estrategias ahora tienen que agregar valores emocionales a la marca para generar lealtad.
Sólo las marcas que trabajan en los planos de la mente y del corazón van a establecer una relación empática y sólida con el consumidor La satisfacción será plena y los atributos serán únicos en el “Top of Heart”, siendo muy difíciles de superar o igualar.

Definen el perfil consumidor de las madres actuales

Siguen siendo las principales decisoras de compras en el hogar, buscan el mejor precio y demandan cada vez más productos alimentarios completos y prácticos.
Las madres argentinas de hoy continúan siendo las principales decisoras de las compras de la familia, se destacan por buscar el mejor precio y están atentas siempre a descuentos y ofertas.
Estos datos surgen del último informe elevado por MPC, la agencia de medios del grupo Havas Media, con el objeto de detallar las características actuales de este segmento que representa 15% de la población, es decir 3.090.000 mujeres de 25 a 49 años con uno o más hijos.
Dentro de esta porción poblacional, se destacan mujeres multifacéticas que dirigen dos grandes emprendimientos: el hogar y llevar adelante una carrera exitosa; quienes, con poco tiempo, necesitan de productos y servicios que las ayuden a optimizar las tareas.
Son las encargadas de la nutrición de toda su familia y demandan productos alimenticios cada vez más completos y prácticos. Pero también son mujeres que buscan tiempo para ellas. Una audiencia sumamente ocupada pero que desarrolla una relación de entretenimiento y compañía con los medios tradicionales y digitales.
Las madres eligen cada vez más tener una carrera, además del trabajo que implica la crianza de sus hijos.
Sesenta por ciento del target trabaja (en madres BC llega a 69%) y 48% lo hace treinta horas semanales o más, ambas tendencias vienen creciendo en los últimos años.
Los beneficios otorgados por las empresas, tales como inserción gradual luego del nacimiento, teletrabajo, flexibilidad horaria, entre otros, hacen que puedan integrarse al mercado laboral de manera mucho más fácil.
Las mujeres de hoy también tienen mayores niveles académicos que les abren las puertas a puestos cada vez más jerárquicos.
Por su parte, es notable una tendencia creciente de estudiar una carrera universitaria y de especialización. Aunque, por más que elijan seguir una carrera profesional, la familia es su prioridad.
Les parece más importante cómo pasar el tiempo que el dinero que ganan (57% de las madres) y disfrutan el tiempo en familia (8% más que el total población).
Buscadoras de precios
La decisión de compra de las madres argentinas se rige en gran parte por los precios bajos: buscan ahorrar.
Siguen siendo las encargadas de realizar las compras del hogar, aunque los maridos comienzan a involucrarse cada vez más en esta actividad.
Cincuenta y seis por ciento se considera buena administradora del dinero: 66% busca el precio más bajo y 64% está atento a ofertas y descuentos. Sin embargo, no dejan de ser impulsiva y 31% admite que frecuentemente compra productos que no tenía en mente.
La decisión de compra de artículos de valor suele ser compartida, como por ejemplo el de autos.
Las mujeres no cuentan con mucho tiempo por lo que buscan una experiencia de compra fácil y rápida.
Cuarenta por ciento de las madres está bancarizada y 26% elige comprar en negocios a la calle, seguido por los shoppings con ocho por ciento.
En cuanto a las variables más importantes a la hora de elegir un supermercado, 30% de las consultadas priorizan el precio y las ofertas especiales.
Vale destacar que dentro de la franja etaria de entre 25-49 años, las madres son más afines a elegir un supermercado por su publicidad, la variedad de productos, las ofertas especiales y la cantidad de cajeros (cajas de pago).
Referentes en nutrición
Hacerse cargo de la nutrición significa elegir comidas saludables y cada vez más completas. En este marco, 31% declara verificar el contenido nutricional de los alimentos, 56% prefiere marcas conocidas de productos y 57% declara que una vez que encuentran una marca que les gusta le son fiel.
En cuanto a los alimentos, suelen ser siempre las primeras en probar nuevos productos nutricionales (30% de las madres vs 25% del total población) y son referente sobre la nutrición y salud entre sus amigos. Buscan productos prácticos y convenientes que les permitan optimizar tiempos.
Por su parte, considerando las preferencias para disfrutar del tiempo libre, el informe mostró que entre sus salidas preferidas se destacan: salir a caminar (30%), a comer (22%), ir a centros comerciales (16%), cafés (14%), cine (13%), y eventos culturales (13%).
Respecto a los medios de mayor penetración en el target, encabezan el ranking: la televisión abierta (96%) y la vía pública (92%), seguido de la radio FM y las revistas.

¿Qué es el número IP? ¿Qué significa IP? ¿Qué es una dirección IP?

Vamos a intentar aclarar un poco el concepto de IP: básicamente es un número que identifica un dispositivo en una red (o en la red de redes, esto es, en internet). Para comprender mejor el concepto hagamos una similitud con el número de telefono: Todas las conexiones telefónicas, ya sean fijas o móviles, tienen un número de télefono asignado y único que las identifica y que permite la comunicación. Basta marcar el número de la persona con la cual quiero charlar para comenzar la comunicación. A grandes rasgos la comunicación entre dispositivos dentro de una red es muy similar: cada uno tiene su número que lo identifica y que permite la comunicación con el mismo.
IP significa “Internet Protocol” y es un número que identifica un dispositivo en una red (un ordenador, una impresora, un router, etc…). Estos dispositivos al formar parte de una red serán identificados mediante un número IP único en esa red. La dirección IP está formada por 4 números de hasta 3 cifras separados por “.” (punto). Los valores que pueden tomar estos números varian entre 0 y 255, por ejemplo, una dirección IP puede ser 192.168.66.254 (cuatro números entre 0 y 255 separados por puntos).
IP Pública: Se denomina IP pública a aquella dirección IP que es visible desde Internet. Suele ser la que tiene tu router o modem. Es la que da “la cara” a Internet. Esta IP suele ser proporcionada por tu ISP (empresa que te da acceso a internet: Telefonica, Ya.com, Tele2, etc). Si quieres ver tu IP pública entra aquí (www.vermiip.es)
IP Privada: La dirección IP privada es aquella que pertenece a una red privada. Suele ser la IP de la tarjeta de red de tu ordenador, de una impresora de red, del router de tu red, etc… Para ver tu IP privada entra aquí. Hay unos rangos de IP reservados para este tipo de red:
  1. De 10.0.0.0 a 10.255.255.255
  2. De 172.16.0.0 a 172.31.255.255
  3. De 192.168.0.0 a 192.168.255.255
Al configurar tu red interna puedes elegir de entre estos 3 rangos la IP que desees, siempre y cuando no asignes la misma IP a 2 equipos de la red (conflicto de IP) y que todos los equipos de la red tengan en común las 3 primeros números (ej.: 192.168.0.XXX)
Una configuración típica es:
IP del router: 192.168.1.1
IP del ordenador fijo: 192.168.1.30
IP del ordenador portatil: 192.168.1.31
IP de la impresora en red: 192.168.1.100
Ésta sería la configuración de la red interna formada por 4 elementos: 1 router de acceso a internet, 2 equipos y 1 impresora.

Todos los equipos de la red interna que salgan a Internet a traves del router tendrán la IP Pública de éste. En el ejemplo, el portatil con IP Interna 192.168.1.31 si entra en www.vermiip.es verá que su IP Pública en 212.179.234.234, o sea, la del router. Esto es debido a que es el router el encargado de comunicarnos con Internet y de “dar la cara” hacia la parte pública.