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sábado, 7 de julio de 2012

El posicionamiento según las motivaciones del consumo

Pese a que lo más habitual es pensar que el consumo nace para cubrir una necesidad material, lo cierto es que existen una serie de motivaciones y beneficios psicológicos derivados que también influyen de manera importante.
El consumo se ha convertido en un comportamiento social adquirido que va más allá de satisfacer las necesidades físicas. Las diferentes motivaciones personales y sociales conforman una segmentación que podemos aprovechar mediante nuestras estrategias de posicionamiento.
Aspectos sociales
La compra es un proceso y como tal se alimenta de una serie de elementos que se definen en conjunto como una “experiencia”. Cada producto o sector necesita de una experiencia concreta y dentro de ella cada negocio puede preocuparse por crear una única.
Las compras pueden producirse mientras se produce el esparcimiento social, es decir, cuando la gente queda con sus amigos. Por ello es cada vez es más habitual que esto se realice en centros comerciales y otras áreas que se han adaptado para crear un ambiente agradable y con alternativas de ocio en la que el aparcamiento, por ejemplo, no es un problema.
Otras personas, sin embargo, utilizan las compras como una actividad social en sí misma gracias a las conversaciones con vendedores y otros compradores por lo que algunos negocios deben especializar su atención al cliente para convertirla en el elemento diferenciador incluso prolongando la experiencia más allá del local gracias a internet y facilitando la comunicación en el local.
El estatus social del mercado objetivo también puede diferenciar la experiencia de compra y es importante que nos adaptemos para lograr cubrir las necesidades motivacionales que persiguen las personas que buscan cierta distinción.

Aspectos personales
El “shopping” es entendido por muchas personas como un premio o una forma de autogratificarse. De esta forma algunos consumos no se producen solo en base a la utilidad sino también como producto de un estado emocional.
Esta vinculación queda dentro de lo personal y las empresas se deben limitar a disponer de las herramientas necesarias para facilitar las ventas. Crear experiencias positivas y divertidas puede hacer que muchos usuarios nos seleccionen como experiencia gratificante.
Las compras también son una herramienta de información y muchos compradores las utilizan como fuente de información sobre tendencias o actualidad. Para ello tenemos que disponer de un personal informado y unos escaparates actualizados, dando especial visibilidad a las novedades.
La experiencia de consumo es también un viaje para los sentidos de modo que aplicar conceptos del marketing sensorial en nuestras tiendas o negocios puede ayudar a posicionar nuestro negocio gracias a factores tan primarios como la música (o silencio), los olores, colores, temperatura…

Posicionando
Considerando todas estas motivaciones, y según el sector profesional en el que nos movamos, debemos realizar un estudio del ambiente y el trato (además de otros factores, por supuesto) que vamos a dar pues de esto dependerá en gran parte el tipo de mercado al que vamos a llegar.
Son consideraciones básicas que todos deberíamos realizarnos a la hora de crear un local con personalidad y formar a empleados que atiendan al público de una manera adecuada al tipo de clientela. Tampoco hay que olvidar otros conceptos como política de precios, formas de pago, garantías, seguros, tipo de publicidad, etc… que se relacionan de forma directa con las motivaciones comentadas.
El tipo de consumo y el negocio deben estar en paz para retroalimentarse pero sin olvidar que muchos de estos aspectos nos obligan a adaptar constantemente nuestras estrategias e incluso ambientes para proporcionar una experiencia variada y estimulante pero en otros casos incluso un local desordenado y un trato deficiente servirá para atraer cierto tipo de clientes.

viernes, 6 de julio de 2012

Principales conceptos de Mercadotecnia Mercado Objetivo y Segmentacion


Un mercado objetivo es el segmento del mercado al que un producto en particular es dirigido.
Generalmente se define en términos de edad, género, estilo de vida, y variables socioeconómicos. Ejemplo: Calzado para niños, jóvenes, adultos.
La estrategia de definir un mercado objetivo consiste en la selección de un grupo de clientes a los que se quiere dar servicio u ofrecer un producto.
Entre las decisiones que hay que tomar para seleccionar un mercado objetivo es:
  1. Cuantos y cuales segmentos establecemos como objetivo.
  2. Que productos vamos a ofrecer en cada segmento.
Segmentación de mercados:
  1. Identifica y define el perfil de distintos grupos de compradores que pueden preferir o necesitar distintos productos y distintas combinaciones de marketing.
  2. Los segmentos de mercado se identifican analizando las diferencias demográficas, psicogràficas y comportamentales de los compradores.
  3. La empresa decidirá, que segmentos presentan las mayores oportunidades, aquellas cuyas necesidades pueda satisfacer la empresa mejor que los demás.
POSICIONAMIENTO
Es el mercado de un producto o servicio en el que los consumidores definen un producto a partir de sus atributos importantes, como, el lugar que ocupa el producto en la mente de los clientes en relación con los productos de la competencia.
Es la manera en que los consumidores definen un producto a partir de sus atributos importantes; es decir, el lugar que ocupa el producto en la mente de los clientes en relación con los productos de la competencia.

EJEMPLO: Chevrolet una empresa que esta posicionada en el mercado ecuatoriano como la número uno.

Necesidades
Surge de una sensación de privación del ser humano la carencia de algo que existen necesidades sociales, individuales y físicas.

Tipos de Necesidades:
  • Individuales
  • Sociales
  • Físicos

Deseos
Es la forma que adquiere las necesidades humanas tras ser moduladas por la cultura y la experiencia personal.

Demandas.- Son deseos que dependen de la capacidad adquisitiva de los consumidores.

ANÁLISIS:
  • Un mercado objetivo es el segmento al que un producto en particular está dirigido.
  • Segmento de mercado total al que un producto está dirigido.
  • Está definido en términos de edad, género y variables socio-económicos.
  • La estrategia de seleccionar un grupo de clientes a los que se quiere dar servicio u ofrecer un producto.
  • Aplicar las decisiones correctas para seleccionar un mercado.
  • Hay que analizar las bases para segmentación del mercado como demográficas, psicográficas y comportamentales del comprador.
  • El posicionamiento es la manera en que los consumidores definen un producto a partir de sus atributos importantes; es decir, el lugar que ocupa el producto en la mente de los clientes en relación con los productos de la competencia.

SINTESIS:
Un mercado objetivo es el segmento del mercado total al que un producto está dirigido en particular hacia los clientes donde se define en términos de edad, género y variables socio-económicos aplicando la estrategia de seleccionar un grupo de clientes para dar un servicio u ofrecer un producto aplicando las decisiones correctas para seleccionar un mercado objetivo.
El posicionamiento es el lugar que ocupa el producto en la mente de los clientes en relación con los productos de la competencia.

RESUMEN:
El segmento del mercado es muy importante porque permite dirigir nuestros productos o servicios hacia el mercado objetivo y satisfacer las necesidades y deseos de nuestros clientes y posicionarse en el mercado objetivo a fin de captar el mercado total para el beneficio de la organización.

Quiero exportar… ¿Por dónde empiezo?

La decisión de exportar se da como respuesta a diferentes estímulos, desde colocar excedentes de producción, lograr economías de escala, alcanzar una mayor rentabilidad, o bien impulsar el posicionamiento de marca a nivel global. Independientemente de cuál sea la razón que impulse la decisión, las empresas Pymes se encuentran habitualmente ante la disyuntiva de por dónde comenzar.
A continuación se detallan siete puntos críticos que el empresario debería analizar antes de emprender el desafiante mundo de los negocios internacionales.
  • Realizar una investigación de mercado. El realizar un estudio profesional para determinar el potencial exportador de su empresa debería ser el primer paso. Ocasionalmente la inquietud acerca de exportar se gesta a partir del comentario de algún competidor, o bien un proveedor que exalta las oportunidades de un mercado externo. Es necesario asegurarse que tales oportunidades realmente existen, para qué tipo de productos, a qué nivel de precios, y en qué mercados. El contratar una investigación profesional le brindará certezas acerca de las oportunidades existentes a nivel internacional.
  • Identificar el FODA de su empresa. Si bien es importante tener en claro tanto las fortalezas como las debilidades de su empresa a nivel local, es aun más crítico analizarlo a nivel externo. El determinar las fortalezas y debilidades relativas a sus competidores globales le permitirá identificar el mix de productos que tienen potencial exportador y cuáles no serán competitivos internacionalmente. Al mismo tiempo, el analizar las oportunidades y amenazas existentes, en términos de crecimiento económico, tipo de cambio, demanda de mercado, existencia (o no) de competidores locales especializados, acceso preferencial gracias a tratados comerciales internacionales, y otros, le ayudarán a determinar el potencial real de cada mercado en términos de riesgo–costo–beneficio.
  • Análisis de costos. Es vital determinar sus costos totales unitarios, el costo marginal, los derechos y tasas aplicables a la exportación, el costo de transporte y seguro hasta el mercado de destino, de forma tal de determinar el costo final del producto ‘puesto en destino’ y analizar si sería rentable para su empresa el emprender este camino.
    Sumado a esto, se encuentra la definición del canal de comercialización que ha de utilizar para llegar a sus clientes y los costos inherentes a ello. No es lo mismo vender de manera directa a clientes finales que hacerlo mediante un representante comercial, un agente, o abriendo una oficina comercial en destino.
  • Proyección de la inversión a mediano plazo. El desarrollo de los mercados externos no es un emprendimiento cortoplacista sino que es necesario trabajar durante varios meses o años incluso para insertarse exitosamente en una plaza externa. Es por ello que es aconsejable determinar la inversión en cuanto a, por ejemplo, participación en ferias y misiones comerciales, acciones de marketing para impulsar su posicionamiento de marca, viajes al exterior para desarrollar contactos y clientes, folletería y comunicación.
  • Definir el mercado de destino más atractivo. Así como es cierto a nivel local que la empresa no puede responder a todos los segmentos de mercado (al menos no de igual manera), a nivel internacional no todos los mercados ofrecen las mismas oportunidades. Es por ello que es estratégica y financieramente aconsejable seleccionar uno o dos mercados a desarrollar durante los primeros años. El criterio de selección puede incluir: tamaño de mercado, proyecciones de crecimiento, necesidad de adaptación del producto, cercanía cultural e idioma, competidores existentes, entre muchos otros.
  • Plan de Exportación. Una vez recabada toda esta información, Usted estará en condiciones de condensarla en un solo documento, denominado Plan de Exportación, el cual le ayudará a mapear el camino hacia el éxito en los mercados internacionales. El asesoramiento profesional en esta etapa es muy recomendable ya que le permitirá contar con una perspectiva profesional objetiva para planificar sus ventas. El contar con este documento, le permitirá el desarrollo eficiente de los mercados y el no distraerse, pudiendo monitorear su progreso.
  • Manos a la obra. Los mercados externos ofrecen habitualmente un canal de comercialización excitante y rentable que permite hacer frente a los vaivenes de la economía regional, alcanzar económicas de escala mejorando los costos totales unitarios a nivel global, impulsar el posicionamiento de marca, e incurrir en procesos de mejora continua.
    Por lo tanto, ahora que sabe cómo comenzar, tan solo resta ponerse manos a la obra.

viernes, 29 de junio de 2012

10 principios para fortalecer una marca

Un estudio realizado por Interbrand señala cuales son las principales fortalezas que debe tener una marca para sobrevivir en tiempos de crisis
Hoy en día, debido a la recesión en la economía y a las nuevas prioridades de los clientes, las empresas necesitan ser más conscientes que nunca de los factores que más impacto tienen en la fortaleza de una marca.
Los modelos de negocio están cambiando, pero los principios de una marca fuerte siguen vigentes.
Interbrand señala 10 componentes fundamentales que juegan un papel importante en la capacidad de una marca para generar valor, desde los propios trabajadores, los productos, el posicionamiento hasta incluso sus aliados. Aquí te los resumimos todos:
  1. Compromiso. En el sentido de cómo una marca está comprometida con los clientes y con la sociedad en términos de tiempo, influencia e inversión. Entre los ejemplos de empresas que no han sido tremendamente negligentes en este aspecto se encuentra BP, debido a la forma de afrontar el derrame de petróleo en el Golfo de México.
    En contraste Interbrand señala a Zara, como una empresa que ha construido su marca ofreciendo a sus clientes lo último en la moda de forma rápida y eficaz, demostrando un alto nivel de compromiso de su organización.
  2. Protección. Este componente determina la seguridad de una marca o cómo es capaz de protegerse mediante sus patentes e incluso salvaguardar sus ingredientes más “secretos” o sus diseños.
    El ejemplo más claro lo tenemos en Coca-Cola con su fórmula secreta, o incluso en Apple y Klennex, dos empresas que han sabido proteger la integridad de su marca con estrategias para resguardar sus productos. En el lado contrario tenemos a Budweiser, debido a la batalla que mantuvo por el nombre de su marca en la República Checa, Alemania y Austria, y que finalmente perdió con la consecuencia de no poder emplear el nombre “Bud” en toda Europa.
  3. Claridad. los valores de marca, el posicionamiento y los proyectos a llevar a cabo, deben ser articulados con claridad y compartidos con toda la empresa, para poder comprender aspectos básicos como el público objetivo o el comprador.
  4. Respuesta. Se refiere a la capacidad de una marca para adaptarse a los cambios del mercado, junto a los desafíos y oportunidades que ofrece. Una marca siempre debe estar alerta y poseer la capacidad de evolucionar y renovarse constantemente.
    Interbrand no menciona a Nokia, pero como reflexión personal, ¿está sabiendo esta marca competir en valor con otros productos similares del mercado? Desde hace tiempo que el sistema Symbian pierde atractivo para los desarrolladores de aplicaciones, que ven en IPhone OS o en Android una plataforma más atractiva para la creación de aplicaciones que alcanzan cada vez un público más amplio.
  5. Autenticidad. Analiza si una marca tiene un patrimonio definido y un conjunto de valores bien fundamentados que pueda ofrecer frente a las expectativas de los clientes.
    Los clientes, más reacios a gastar, quieren confiar en las marcas que compran y una de las formas que tienen las compañías para ganar esa confianza es a través de esa autenticidad.
  6. Relevancia. Evalúa cómo encaja una marca con las necesidades, el deseo y los criterios de decisión en cada uno de sus segmentos demográficos y geográficos.
    GAP es una marca que ha integrado la movilidad en su experiencia de marca, donde el usuario puede acceder a una amplia gama de productos desde un dispositivo móvil .
  7. Entendimiento. Mide el grado de conocimiento de los clientes de una marca y de sus características. Los clientes no sólo deben reconocer la marca, también deben saber determinar sus cualidades distintivas. Por ejemplo, Apple es una marca que los clientes entienden de inmediato. Sus productos son vistos como innovadores y creativos.
  8. Coherencia. Mide el grado en que una marca se presenta ante el cliente respecto a todas sus formas de contacto o formatos. Un claro ejemplo de coherencia es Nike, gracias a su logotipo, firmemente presente en cada uno medios y puntos de que tiene con el cliente.
  9. Presencia. Este componente mide como una marca se muestra omnipresente y como sus consumidores, clientes y referentes del sector, la comentan en los medios tradicionales y en los medios sociales online.
    Una marca que lo hace excepcionalmente bien es Starbucks, con una fuerte presencia en medios como YouTube, Twitter, Facebook, blog y móviles.
  10. Diferenciación. Para mí la más importante. Mide el grado en que los clientes perciben a la marca en una posición privilegiada respecto a la competencia. Este año, se ha recrudecido la competencia entre las marcas de teléfonos inteligentes como Apple, Google y BlackBerry, las cuales se enfrentan a una lucha mayor debido a que es más complicado diferenciarse entre sí.

miércoles, 27 de junio de 2012

La estrategia de fijar el precio


Un asunto muy delicado es escoger el primer precio la primera vez que lanzamos nuestro producto o servicio al mercado. Esto es así porque debemos tomar en cuenta varios factores: nuestros costos, los precios de los productos de la competencia, el cálculo de cuánto están dispuestos a pagar los potenciales clientes y los cambios previstos en el mercado y la economía, etc.
Al establecer el precio por primera vez, usted deberá tomar decisiones sobre lo que se conoce como posicionamiento; es decir, determinar si su servicio va a ser caro o barato, si va a ofrecer solo productos de alta calidad, si su público va a ser de tal o cual sector social y si va a permanecer en dicho posicionamiento o si éste irá cambiando paulatinamente.

Una vez que tenga claro donde quiere posicionar su producto, debe tomar decisiones sobre otros aspectos: ¿Los compradores tendrán ingresos suficientes?,¿Cuáles serán los costos y los márgenes de ganancia?

Al plantear la estrategia le recomiendo lo siguiente:

  1. Tenga en cuenta TODOS sus costos
  2. Tenga claros sus objetivos en el mercado; esto es, cuánta utilidad piensa obtener en determinado tiempo, cuáles son sus máximas proyecciones de crecimiento en el mercado, qué capacidad tiene de mantener el liderazgo de costos o la calidad de su producto. Es decir, debe pensar cuanto quiere y puede crecer en el mercado en el plazo de un año como mínimo.
  3. Calcule cuanto aumentarán sus costos según el crecimiento de la demanda y cuánto margen de ganancia podrá mantener. En este punto deberá calcular tanto los costos fijos como sus costos variables. A mayor producción, mayor será el costo variable. Por ejemplo, si usted decide iniciar un negocio de un pequeño restaurante, el costo de alquiler del local es un costo fijo, mientras que el costo de los insumos para preparar los platos es un costo variable.
  4. Observe permanentemente a la competencia y sus precios, para comparar como están los suyos con relación al mercado.
  5. Analice cuál es la mejor oferta de establecer sus precios según la mentalidad de sus compradores. Puede jugar con ofertas, créditos, regalos, etc. Esto lo ayudará a mejorar el atractivo de sus precios ante el consumidor.
  6. Póngase a pensar cuán indispensable es su producto. Mientras más lo sea, mayor será su precio. Y hay factores que pueden ayudar a que su precio se eleve. Por ejemplo, un heladero puede cobrar más caro sus helados si los vende en la playa.
Finalmente recuerde que combinando costos y calidad podremos siempre salir de la guerra de los precios. Pero también que el precio, la calidad y la confiabilidad podrán crear o destruir el valor de nuestro producto o negocio ante el cliente.

lunes, 11 de junio de 2012

Cómo hacer un análisis FODA? (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas)


Qué hombre de negocios nunca ha realizado un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas? Sin embargo, con frecuencia esta herramienta se aplica incorrectamente. A continuación, una visión estratégica, sistémica y cognitiva del célebre diagnóstico FODA…
Pocas herramientas son tan conocidas en el mundo de la empresa como el célebre análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas). Y, sin embargo, este es un instrumento que, con frecuencia, se aplica incorrectamente.

FODA, ¿qué, quién, cómo?
Antes de embarcarnos en el análisis propiamente dicho, debemos mencionar algunas consideraciones preliminares.
En primer lugar, un FODA no puede ser hecho “en el vacío”. El FODA depende de quién lo está haciendo y para qué.
Entonces, debemos puntualizar que “este que lo está haciendo” es un alguien o “unos alguienes”, un equipo, de una determinada empresa caracterizada por una estrategia y una cultura, que asignan los recursos que consideran adecuados a los mercados que consideran atractivos, con el soporte de una administración específica (organigrama, sistemas de información, procesos y proyectos).
En segundo lugar, después del FODA, ¿qué? ¿Es sólo otro diagnóstico más? ¿Lo hacemos sólo para cumplir un proceso requerido por otro? Y, además, ¿el FODA cómo? ¿Desde la Torre de Marfil? ¿Un genio estratega pensando en su brillante intimidad?
El “cómo”, tiene un solo comentario: ¡GRUPALMENTE! ¡INTERFUNCIONALMENTE!
En resumen, el FODA es un análisis valioso sólo si se consideran la estrategia, la cultura, los recursos, los mercados, y la administración.

El FODA y la estrategia

Ahora concentrémonos en la estrategia. “Lo estratégico” comprende dos niveles: la estrategia competitiva y la estrategia de portafolio (de negocios).
La estrategia de portafolio (que es lo mismo que la misión de la empresa: a qué se va a dedicar para crear valor económico o patrimonial) define en qué negocios participará y cómo asignará y priorizará sus recursos entre esos negocios.
La estrategia competitiva de cada negocio, por su parte, es un proceso dinámico que implica la interacción entre todas las áreas (Producción, Investigación y Desarrollo, Finanzas, Marketing, Tecnología de la Información, Capital Humano) que se dispara para conquistar económicamente un determinado mercado en base a la optimización de dos dimensiones: la productividad y el posicionamiento.
La productividad es la métrica del empleo de los recursos, generando presión a través de las habilidades distintivas (competencias y conductas observables) para crear valor patrimonial.
El posicionamiento es la métrica de la fuerza de la marca de ese producto o servicio en los mercados, generando tracción a través de las ventajas competitivas (diferenciación contra las marcas rivales) para crear valor patrimonial.
Entonces, el FODA se realiza para analizar la viabilidad actual y futura de una determinada estrategia competitiva de un producto o servicio específico de una empresa en particular (con una determinada cultura), en un determinado mercado, en un determinado momento y contra determinados competidores.
Con estas consideraciones en mente, ahora estamos en condiciones de hacer un FODA.

Fortalezas y debilidades

Las fortalezas y debilidades surgen del perfil de desempeño de 13 tipos de recursos contra los competidores (para implementar eficiente y efectivamente la estrategia competitiva de un producto o servicio).


Las 5 columnas sirven para compararnos contra la competencia en cada uno de los 13 recursos, evaluando si estamos en una situación competitiva muy superior, superior, neutra, inferior, o muy inferior que los competidores.
Todo lo que evaluemos de Neutro hacia la derecha son nuestras FORTALEZAS. Todo lo que evaluemos de Neutro hacia la izquierda son DEBILIDADES (de este producto o servicio, HOY, contra ESTOS competidores). Así, la consigna es evaluar, variable por variable, cuál es nuestra situación contra el enemigo.
En este punto, son necesarias dos aclaraciones:

Definir al enemigo: En primer lugar, debemos definir quién es el enemigo. Pensemos, por ejemplo, que estamos hablando de la estrategia competitiva de un modelo de notebook y que hay más de un competidor en el segmento de mercado.
Supongamos que el segmento se compone de viajeros frecuentes que privilegian trabajar en el avión escribiendo informes para sus clientes o artículos para su blog. Cuando llegan al hotel, estas personas leen y responden emails. Además, necesitan la notebook para hacer presentaciones en PowerPoint para sus clientes y para sus alumnos en la facultad.
Debemos hacer este análisis competidor por competidor. Sin embargo, al intentar completar el cuadro, seguramente descubriremos que mucha información sobre los competidores no está disponible en nuestra empresa. Esto nos servirá para descubrir todo lo que no sabemos y también para decidir si hay que saberlo, cuánto hay que invertir para saberlo y cómo (desde luego, siempre en el marco de la ley y de la ética).
Definir iniciativas de innovación: Siempre, cada vez que evaluamos una variable, debemos definir una o más iniciativas de innovación. Si la variable es una Fortaleza, debemos generar iniciativas de innovación para consolidarla. Si es una Debilidad, debemos generar iniciativas de innovación para superarla.
Ahora, veamos cada una de las 13 variables que nos permitirán evaluar nuestras fortalezas y debilidades:
Gente: Aquí estamos hablando de “cantidad” de gente asignada en cada rol funcional requerido (dada la estrategia y comparada con el competidor). No estamos refiriéndonos a la “calidad”, que será evaluada en otras variables. Así, en este punto, debemos preguntarnos: ¿Tenemos la gente requerida? ¿Nos falta o nos sobra gente? ¿Es preferible asignar a nuestra gente en otro rol funcional? ¿Es mejor asignarla en este negocio o en otro?
Productivos: Planta, procesos, equipos. Incluye recursos de fabricación y de logística de input, desde los proveedores, y logística de output, hacia los distribuidores y hasta llegar al cliente final.
Financieros: Esto es el capital de trabajo disponible y la estructura de ese capital. ¿Estamos pagando un costo financiero mayor o menor que nuestros competidores?
Infraestructura: Depósitos, soporte informático y administrativo, flota de transporte y edificios.
Ahora empecemos con los intangibles, que son los recursos que los contadores no sabemos contar:
Marca: Esto es la fuerza de nuestro posicionamiento de marca de producto y de nuestra imagen institucional. ¿Cómo es nuestra diferenciación contra las marcas enemigas?
Mística: Esto incluye el sentido de pertenencia de nuestra gente y su voluntad de vencer competitivamente en este negocio contra el enemigo. Es la cultura organizacional entendida como una matriz relacional-emocional “empujando” el éxito de este producto contra la competencia para maximizar la creación de valor económico. Debemos realizar esta evaluación sin distinción de roles, de áreas funcionales o de niveles decisorios.
Crédito: Esto es credibilidad. Con los bancos, con los proveedores, con los sindicatos, con los distribuidores y con los distintos stakeholders.
Tiempo: Aquí debemos evaluar el impacto temporal de nuestras decisiones, tanto por adelantarnos a la competencia, como por quedar rezagados. ¿Podemos anticiparnos a nuestra competencia introduciendo una innovación? ¿Podemos seguir siendo competitivos sin introducir cambios? Por ejemplo, ¿podemos no cambiar una parte de la línea de la producción y amortizarla contablemente un año más sin perder competitividad?
Información: Esta es la información de la que disponemos con respecto a los mercados, a los desarrollos tecnológicos internacionales, a lo que hacen otras empresas en el mundo, a las mejores prácticas, etc. ¿Disponemos de mejor o peor información que nuestros competidores?
Tecnología: Esto es know-how. No son “los fierros de hardware ni de fábrica”. Es lo que sabemos hacer: competencias y conductas observables, habilidades de fábrica, de recursos humanos, de finanzas, de marketing, de IT, de comunicación, de I+D, de gestión de proyectos, etc.
Estabilidad: Es la fluctuación de nuestros resultados. A mayor variación y dispersión, mayor riesgo. Dada nuestra propensión o aversión al riesgo (esta es una pauta de nuestra cultura), la dinámica de los indicadores de desempeño puede ser una fortaleza o una debilidad.
Organicidad: Esto es la capacidad de lograr una visión comprendida, compartida y comprometida. Si bien no podemos ni debemos evitarla, la “organización” es la “separación”, cada cosa en su lugar, con el peligro de generar compartimentos estancos. La “organicidad”, por el contrario, es el sentido del todo, de totalidad, de “somos uno”. En una empresa son necesarios momentos de ruptura (organicidad) pero también momentos de rutina (organización).
Maniobra: Esto es la capacidad de innovación, de cambio, de proactividad cultural, administrativa, productiva y financiera. En el óptimo, esto es “libertad de acción”. Plasticidad, más que flexibilidad.
Ahora bien, hasta este punto tenemos un diagnóstico de Fortalezas y Debilidades, y un listado de iniciativas de innovación para consolidar nuestras Fortalezas y superar nuestras Debilidades.
Estas iniciativas se denominan “PATs” (Proyectos de Acción Táctica). Aquellas que sean aceptadas deberán ser gestionadas como proyectos utilizando la metodología del Project Management Institute.
Oportunidades y amenazas
El siguiente cuadro nos permitirá realizar un análisis de las Oportunidades y Amenazas. Nuevamente, evaluamos 13 variables en una escala de “Muy Positivo”, “Positivo”, “Neutro”, “Negativo” y “Muy Negativo”. De Neutro hacia la derecha tenemos las Oportunidades. De Neutro hacia la izquierda, las Amenazas.

Impacto externo: Estas son las variables económicas, demográficas, tecnológicas, políticas, legales, sociales, culturales, ambientales y comunicacionales que generan un impacto que será considerado, para la estrategia competitiva formulada, como Oportunidades o como Amenazas.
Envergadura y tasa de crecimiento: Esto es el tamaño actual del negocio y su dinámica esperable en el transcurso del tiempo.
Nivel de rivalidad: Es la fricción competitiva entre los competidores. ¿Cómo compiten? ¿Cómo innovan? ¿Con qué modelos estratégicos? ¿Podemos competir en este segmento o será mejor abstenernos? ¿Podemos competir diferente, formulando otro modelo de negocio?
Presión de sustitutos: Son los competidores “indirectos”. Los que compiten con otra fórmula de producto o de servicio. En el ejemplo de la notebook para nuestro viajero frecuente, una computadora de escritorio no es competencia. Sin embargo, un buen libro, una película o dormir pueden ser competidores sanguinarios.
Barreras de entrada: Si ya estamos en el negocio de las notebooks para viajeros frecuentes, el hecho de que puedan ingresar fácilmente otros fabricantes es una amenaza. Queremos que las barreras sean altas. Si no estamos en el negocio, es una oportunidad que sean bajas (¡pero después de que ingresemos, que suban los antes posible!).
Barreras de salida: Si nos va mal con nuestra marca de notebooks, ¿podremos abandonar el mercado sin graves consecuencias? ¿La salida dañaría severamente nuestra imagen? ¿Podremos dejar de producir o tendremos compromisos fiscales, gremiales o cualquier otro impedimento? Esto se relaciona con la variable Maniobra del cuadro del cuadro de Fortalezas y Debilidades. Sin embargo, aquí el análisis se vincula más con el entorno que con la empresa.
Poder de negociación del proveedor: ¿Quién manda? ¿Nuestros proveedores o nosotros? ¿Ellos manejan indiscriminadamente los precios o la accesibilidad de los insumos que les compramos? ¿Podemos negociar “de igual a igual”? ¿Hay tantos proveedores compitiendo entre sí que podemos elegir a quién y cómo le compramos?
Poder de negociación del canal: Aquí nos referimos a los intermediarios entre nosotros y el cliente final. Son los eslabones de cada canal de distribución que elegimos para llegar a ese cliente. ¿Quién tiene mayor poder? ¿Ellos o nosotros?
Si el cliente final demanda nuestra marca y sólo nuestra marca, mandamos nosotros. En ese caso, los canales de distribución nos tendrán que comprar.
Idealmente, con el cliente (distribuidores) y con los proveedores (variable anterior), lo mejor es tener una alianza estratégica que optimice la cadena de valor de todos los eslabones.
Poder de negociación del cliente final: Si el cliente final nos percibe como mejores, como diferentes, si tracciona por nuestra marca, tendremos un buen poder de negociación frente a él. Si es indiferente ante cualquier marca, estamos en una posición difícil, porque nos obliga a competir por precio. Pero si el cliente es absolutamente fiel a otra marca, mejor levantar la bandera blanca y huir del mercado.
Compatibilidad cultural: Los valores, las ideas guía, la matriz relacional-emocional, las creencias y los mapas mentales que tenemos ¿son compatibles con los requeridos para ser rentable en este mercado?
Compatibilidad tecnológica: La tecnología requerida para ser rentable en este segmento de notebooks y la tecnología de la que disponemos para fabricarlas, venderlas, distribuirlas, financiarlas y “todo lo demás”, ¿son compatibles? Muy compatibles es Oportunidad (“Muy Positivo”). Muy incompatibles es Amenaza (“Muy negativo”).
Tamaño de la apuesta: Es una Oportunidad si lo que ponemos en juego, lo que nos arriesgamos, la cantidad y calidad de recursos que invertimos en la notebook no es demasiado significativo en proporción a nuestros recursos totales. Si es grande, es una Amenaza.
Sinergia: El resto de los productos de nuestro portafolio de negocios, ¿se beneficia por nuestra participación en el mercado de las notebooks?

Selección y priorización de las iniciativas

En este punto, hemos completado nuestro proceso de diagnóstico y de generación de iniciativas. Ahora, debemos iniciar la etapa de selección y priorización de todas las iniciativas que han surgido de nuestro trabajo grupal.
Las ideas de innovación se vuelcan en unos listados, en función de la relación costo/beneficio/riesgo de cada una comparada con las demás, dado el total de recursos disponibles.
Esto, lógicamente, se realiza analizando su impacto en la mejora de la productividad (efecto presión) y/o del posicionamiento (efecto tracción) de la estrategia competitiva. Estos listados son los siguientes:
1) Las iniciativas que se decide implementar inmediatamente y que ya se convierten en proyectos a ser gestionados por una Oficina de Gestión de Proyectos (Project Management Office).
2) Las iniciativas que quedan descartadas.
3) Las iniciativas aceptadas, que pasan a ser proyectos, pero no a implementar inmediatamente sino a corto plazo (por ejemplo, en 6 meses).
4) Las iniciativas a implementar a mediano plazo. Por ejemplo, las que inician en 12 meses.
5) Las iniciativas que inician después de 18 meses. Estas serían las de largo plazo.

Algunas consideraciones adicionales sobre el análisis FODA
Hasta aquí, hemos presentado prolijamente las pautas fundamentales para realizar un análisis FODA. No obstante, para evitar costosos errores, necesitamos considerar algunas cuestiones adicionales.
En muchos casos, nos interesa analizar más de un negocio, por ejemplo, en una empresa que se dedica no sólo a las notebooks sino también a otros modelos de computadoras, impresoras, etc. En este caso, el FODA debe realizarse producto por producto, modelo por modelo y mercado por mercado.
Esto se debe a que los FODA nos permiten descubrir iniciativas de innovación para todos estos negocios. Sin embargo, nuestros recursos siempre son limitados. Entonces, necesitamos evaluar cuál es la asignación estratégica de esos recursos entre todo el Portafolio de Negocios para maximizar el Valor Total del Patrimonio ante un nivel admisible de riesgo.
Finalmente, debemos destacar que existen distintas formas de realizar un FODA. Aquí hemos presentado un enfoque “purista”. No obstante, en función de las necesidades del momento, cada empresa deberá decidir si se privilegia la velocidad (la visión de vuelo de pájaro) o la precisión (la visión analítica profunda).
Una síntesis del análisis FODA

1) Debe estar relacionado con la estrategia competitiva de la empresa en cada mercado
2) La estrategia competitiva es impactada por la estrategia de portafolio. Ésta, a su vez, es impactada por la estrategia competitiva.
3) Ambas decisiones estratégicas son los únicos instrumentos de Creación de Valor Económico en el marco de un nivel asumible y aceptable de exposición al riesgo.
4) No alcanza con la fase de diagnóstico (típica de los FODA) sino que se debe instalar un Sistema Integral de Innovación.
5) El proceso debe ser grupal e interfuncional.
6) El Sistema Integral de Innovación debe alimentar al Sistema de Gestión de Proyectos administrado por una PMO (Project Management Office) que asegure su implementación. Es imprescindible incorporar la metodología del Project Management Institute.
7) Las innovaciones surgidas pueden requerir revisar las competencias y conductas observables de los distintos roles funcionales. Es muy probable que se necesiten cambios importantes.
8) En muchos casos, será necesario trabajar las resistencias al cambio de la gente. El FODA es un proceso anticipatorio y sistémico de Change Management y no un proceso de reacción lineal y parcial.
9) Al realizar el análisis, descubriremos que hay mucha información que no conocemos (principalmente, sobre la competencia). Así, el FODA nos servirá para saber qué no sabemos y para decidir si queremos saberlo o no nos importa o es muy caro (y asumimos el riesgo).
10) El FODA no es algo que se realice de una vez y para siempre. En realidad, es un procedimiento que no termina nunca, que debe ser parte de la Cultura y que debe ser liderado desde el CEO (o mejor, desde el CELL, Chief Executive Learning Leader) como un proceso de aprendizaje en el que él mismo se convierte en un modelo a imitar por su curiosidad y por su humildad de reconocer lo que no sabe.

viernes, 18 de mayo de 2012

El proceso de Gestión del Marketing

No le digas a mi madre que me dedico a la Publicidad, ella cree que trabajo en un cabaret…

Recuerdo con humor haber leído en alguna revista profesional esta cita por la que el autor nos sugería que la profesión de publicitario tenía peor reputación que trabajar en el ambiente nocturno y vicioso como el de un cabaret de alterne. A veces me siento tentado a utilizar la cita para explicar a qué me dedico cuando me preguntan “ y eso de trabajar en Marketing en qué consiste, si es que consiste en algo...”
La gestión de marketing tiene un proceso de trabajo como cualquier otra profesión. Son cinco etapas las que lo conforman:

  1. La Investigación de Marketing.
  2. egmentación, Planificación y Posicionamiento.
  3. arketing Mix o la combinación de los elementos del marketing (conocido popularmente por la cuatro P`s, es decir Producto, Precio, Promoción y Place o distribución).
  4. Aplicación de los planes.
  5. El Control de los resultados, su evaluación y propuestas de mejora.

La primera etapa, la investigación da sentido al concepto esencial del marketing: Observar la realidad externa a la empresa, orientar la gestión al cliente y no al producto, conocer el entorno con perspectiva e interpretarlo de manera posibilista.
No logro entender como alguien puede iniciar un proceso de Marketing sin empezar con la Investigación, sin conocer qué hay y qué puede haber, que piensan los clientes actuales o los potenciales, qué valoran, cuáles son sus preferencias, cuáles sus percepciones, qué diferentes tipos de clientes hay y cuales pueden haber.
Kotler nos recuerda la historia de un fabricante de zapatos de Hong Kong que se preguntaba si existiría un mercado para su calzado en una isla remota del sur del Pacífico. Envío un tomador de pedidos a la isla quien, después de un examen superficial, cablegrafió: “La gente aquí no usa zapatos. No hay mercado”. Temeroso de que este vendedor se hubiera dejado llevar por la visión de tantos pies descalzos, el fabricante de Hong Kong envío a un experto en marketing. Este profesional se entrevistó con el jefe de la isla y varios de los nativos y finalmente cablegrafió:
La gente aquí no usa calzado. Sin embargo tienen mal los pies. Le he mostrado al líder de que manera los zapatos ayudarían a su gente a evitar los problemas del pie. Él se entusiasmo. Estimó que el 70 % de su gente compararía los zapatos a un precio de diez dólares el par. Probablemente podríamos vender 5.000 pares de zapatos en el primer año. Nuestro coste de traer los zapatos a la isla y emprender la distribución sumaría 6 dólares por par. Ganaríamos 20.000 dólares netos el primer año, lo cual dada nuestra inversión, nos daría un porcentaje de rendimiento sobre la inversión (ROI) del 20%, que supera nuestro ROI normal del 15 %. Esto sin mencionar el alto valor de nuestras ganancias futuras al entrar en este mercado. Sugiero que sigamos adelante.
Como podemos deducir de la historia del fabricante de zapatos, el marketing bien hecho comienza con una investigación cuidadosa de las oportunidades de mercado y con la preparación de las estimaciones financieras,
La investigación conducirá a que una compañía reconozca que los compradores en cualquier mercado difieren en sus necesidades, sus percepciones y sus preferencias. Así las mujeres necesitará un calzado diferente del de los hombres; las personas obesas requerirán zapatos diferentes de las personas delgadas. Cuando la moda entre en el mercado del calzado, las preferencias se ampliarán mucho más como consecuencia de las diferencias en los ingresos, la educación y los gustos.
(Ph Kotler.” Kotler on Marketing. How to create, win and dominate markets”)
Los resultados de Investigación descubrirán varios segmentos actuales o potenciales de consumidores, demográficos como edad, sexo, formación, residencia, o psicosociales, como costumbres y estilos de vida, creencias, conductas.
La dirección de Marketing deberá decidir a qué segmentos quiere dirigirse, decisión que soportará en base a sus competencias esenciales y los requerimientos de éxito en cada segmento para posicionar su oferta de modo que su target o público objetivo, la reconozca como la mejor opción a sus necesidades y deseos.